Me gusta despejar mis dudas en el balcón,
las arrojo violentamente
contra la calle.
Las veo clamar, pedir piedad
escucho sus gritos
que suben enérgicamente
trepan los arboles
llegan hasta mi balcón
me llaman con todos mis nombres
y yo, egoísta
las ignoro.
Vuelvo a mi cuarto
para no escuchar
el plop que emiten
al ser aplastadas por uno o dos autos.
Siento sobre mi piel su muerte
fría y sin sentido.
Veo el eco que reverbera
entre las paredes,
entre los arboles que son testigos
de mi noche
asesina.
Me invade el remordimiento
por dejarlas padecer en la calle.
Extiendo la mirada y encuentro
el cuerpo inerte
tan secreto y misterioso,
estallado de incertidumbres
que manchan la calle
con un azul onírico.
Cobarde que soy
al despejar mis dudas
en el balcón.
Escúchame al pasar, como yo escucho, la lluvia que murmura en la ventana, pensando en algo que olvidé hace mucho,entre las cosas de la vida vana...
5 de enero de 2013
3 de enero de 2013
Nocturnos
Insomnio I
Me consumo bajo el crepitarde la noche secreta de luces,
me pierdo en su fuego incesante
en el grito de su figura caníbal
que luna tras luna consume
los aromas inciertos de la vigilia.
Insomnio II
Crepitar apagado de los días inciertosque vendrán incesantemente fríos
y agonizarán su ocaso
goteando sobre mi ventana
y no sabre salvar la herida profunda
que se dibujara como una sonrisa apagada
en mis ojos
en tus ojos
en la luna.
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