22 de marzo de 2013

Progreso

Paisajes de destrucción 
masivos
en los ojos,
inminentes
en el horizonte;
malditos por su belleza
como un espejo
quebrado
o un rostro
magullado
              (después de la batalla)

Así crecen las formas
durante el ocaso
en una ciudad donde
se enarbolan
techos grises y
la belleza
no es cosa de todos los días.

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