16 de octubre de 2013

Asesinato

I
En el ocaso
veo a las sombras
dilatándose sobre la espera.
La noche es
el puñal profundo
que habrá de rasgar
los sueños
detenidos sobre
nuestras cabezas.
La noche
nunca termina.

II
La luna perforó el ojo,
lo atravesó y lo quebró
en miles de colores
que se repartieron
sobre la oscura avenida
sobre la triste ciudad.




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