
Una larga semana de tormenta, lluvias constantes y días totalmente diferentes pero al fin y al cabo el sol terminó saliendo. Sin embargo mis dudas no acaban ahí y estoy seguro de que no terminaran. Escribo esto porque siento que esta semana fue una semana muy rara, demasiadas cosas atravesaron mi mente, demasiados viajes temporales que terminan confundiéndome ¿hasta cuando mi presente va seguir siendo presente si no soy capaz de observar todos esos cambios que ocurren segundo tras segundo? Es así como el tiempo me toma por sorpresa una y otra vez, ayer y hoy y tal vez siempre el tiempo me sorprenda con historias nuevas o incluso con las mismas historias que no dejan de repetirse ¿Acaso son los mismos errores que yo cometo una y otra vez? Pensé que estaba caminando por nuevos caminos, quizás si o quizás no. Y todas esas alegrías y decepciones, tan indispensables la una de la otra, no se puede bajar nunca la guardia. A veces cansado de esperar y otras tantas ansioso por lo que vendrá, y encima alguien como yo que me califico de soñador extremo. Tantos finales que mi cabeza crea para tantas historias que me atraviesan, la incertidumbre y el saber que no acierto. Felicidad y melancolía, pensar que se puede estar peor no siempre reconforta. Saber que esta tormenta se fue y los días de sol llegan para quedarse pero la primavera no va a estar siempre para nosotros y a veces pienso que seria mejor si dejara de soñar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario