Esta calle
guarda un eco.
Es de noche
y algo estalla
junto a las bolsas
y sus sombras fétidas
que bañan el suelo
esperando su final.
Hay un silencio
atrapado
sobre los techos
que ese gato vigila.
En algún lado
las paredes
se cierran
para observarlo todo
mejor;
se hunden las ultimas
luces inquietas
en el color
profundo
que inunda todo.
Los arboles
se desgajan
con violencia,
reteniendo
la mirada seca
frente al paisaje.
Algo cae
levemente,
un cuerpo
(el ultimo hombre
que se
desprende
del
insomnio)
Alguien muere
lentamente
como las hojas
que besan las horas
en esta noche de otoño.
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