12 de agosto de 2010

El vacio


Decido convertirme en un extraño, ajeno a los demás y a todas esas situaciones para poder resolver tu problema. Aun así sigue siendo difícil, si dentro de mi cabeza se pueden encontrar infinidad de cosa no me imagino en la tuya. Son dos mundos completamente desconocidos pero que en algún punto quizás sean mas parecidos de lo que parece.
Solo soy un extraño, un observador y nada mas. Ahora veo claramente a todos esos enamorados, a todos los que cargan una herida, a los que la superaron y se creen invulnerables, a los soñadores, a los románticos, a los rezagados. Todo esto y sin embargo el corazón no te agobia, alguien te espera en la esquina o mas adelante y ya se van a cruzar. Si el tiempo no te molesta y la espera se vuelve tediosa siempre nos quedan las tardes de sol. Prefiero verte sonreír mil veces, y ayudar a que te olvides de el vacio.
De una tarde...

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